martes, 11 de abril de 2017

HACIA LA AVENTURA DE LO SAGRADO. ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA HAY UNA ARTICULACIÓN ÓSEA



INTRODUCCIÓN
Conoto de Motecuhzoma

Como introducción para el hedonilogio que sigue hablaré del Conoto de Moctezuma o la Oropéndola. 
Hay momentos y sitios que a veces por desgracia nos toca sufrir y padecer, pero hay otros que para la mayor de nuestras fortunas nos toca celebrar y poetizar.

Y hoy celebro al Conoto de Motecuhzoma.

Por estos días aquí en la meseta de San José hace un frío delicioso que en las noches y en las madrugadas se hace afrodisíaco!!! 
Casi siempre en las noches voy con sumo gusto a la cama, y mientras masajeo mis periostios y endostios pienso en el aromático y caliente café que preparé al día siguiente. Este es mi mantra y oración. 
A este despertar se le agrega el canto de unas siete oropéndolas y a veces el de unas quince. 
Luego del silencio de las madrugadas cuando los violetas espesos del cielo empiezan a diluirse en el milagro tonal de los azules hasta las transparencias del añil, estos maravillosos seres llegan a los árboles que están justo frente a mi ventana en una alegre algarabía que escucho complacido por cerca de media hora, hasta que levantan vuelo y desaparecen.

En el vídeo que sigue hay una ligera aproximación de lo que oigo en mi despertar.


Pero la maravilla de este pájaro también se asocia a otra maravilla que es el árbol que por estos parajes se le conoce como "Poró Gigante" donde usualmente construyen sus asombrosos nidos funiculares.


En el primer vídeo se muestra a un conoto en un árbol por aquí llamado Malinche también de flores rojo anaranjadas en el esplendor de su floración. 



Donde todavía hay bosques es alucinante ver desde lejos como de pronto extensas partes se van tornando de color naranja intenso y cuando están justo debajo de un atardecer la combinación que hacen con los colores del cielo es cada vez un espectáculo irrepetible.



Espero comprendan mi exaltación desbordante, pero apenas puedo contenerme.

De un momento a otro canto como un Conoto de Motecuhzoma jajajajajajajaja.


Aquí va uno en pleno vuelo, aparte de cantar como cantan, pueden volar!!! que envidia jajajajaja


Bien, pero todavía no salgo del tema del Mito de Sísifo y la palabra que conecta a este relato del pájaro con la reflexión iniciada anteriormente es FUNICULAR.

9 comentarios:

  1. ...ya me perdí, tendré que leer otra vez la entrada anterior.

    saludos =)))

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  2. Que bueno que puedas vivir por allí esas experiencia, y vivir con más sosiego y tranquilidad, además será un frío mucho más suave y agradable. Por aquí se respira peor, y esa imagen de pájaros tan libres, volando a su bola, no es tan fácil percibirlo.

    Abrazo Aristos.

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  3. Malinche es un nombre precioso para un árbol, para un pájaro, para una persona, incluso para una cosa. Me encantó escuchar a la oropéndola y sentir esas mañanas que re aguardan mientras te desperezas pensando en ese café, y es que en la sencillez del deseo, del gesto, radica la bravura de la vuda, y su belleza también. Ahora, unos minutos pasadas las cinco, saboreo yo mi café de la tarde, sentada aquí, en mi jardín, hay dos mirlos cerca que creo se cortejan, cantan y se acercan. Las golondrinas van y vienen con vuelo nervioso, mi pueblo está lleno de golondrinas y gatos:)))). A mí me gustó este paréntesis sensitivo que hiciste. Besos

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  4. Viejo Aristos:

    Este hedonilogio me resulta bastante inspirador, además de ser todo un goce para mi espíritu; es, a no dudarlo, una fuerza de energía que expande las fuerzas cósmicas de mi existencia, el impacto cromático y de sonido para despertar de pies al impresionante verso de la naturaleza. Todo un espectáculo de vitalidad natural el que nos muestras en esta entrada que unido a tus palabras rescatan la esencia misma de la poesía hecha arte. Los vídeos, las fotos y tus palabras invitan a envidiar esos momentos de tus despertares, cada mañana. Despertares, de esta categoría, nos pueden posibilitar la continuación de nuestra vida dándole un rumbo diferente al de, como un castigo, empujar la pesada roca hasta la cima de nuestros más altas metas para luego, para nuestra frustración, volver a caer y empezar de nuevo; talvez, deseemos la cama de Proust al castigo de Sísifo, una cama para despertar con el canto del Conoto de Moctezuma.
    Conociéndote como te conozco, el frío de la meseta de San José debe de obrar en ti un efecto Viagra que debe alertar toda tu existencia y exacerbar tu libido a limites insospechados, jajajajaa.
    Viejo Aristos, he venido leyendo con mucho goce tus últimas entradas, aunque no te he dejado ningún comentario, debo decirte que me he sentido inspirado en mi espíritu de poeta porque la belleza se abre y se muestra, en tu blog, en todo su esplendor primaveral.
    Para finalizar mi comenatrio, te dejo un poema, corto y muy sencillo, que me han inspirado tus últimas entradas.

    Recibe un fuerte abrazo querido hermano.

    Volver a empezar

    Volver a empezar,
    desde la base terrestre
    hasta la cima más alta,
    ser Sísifo castigado
    o como el ave fénix
    elevándose de nuevo.
    Volver a empezar,
    nada tiene sentido
    sino logra un objetivo,
    que lo diga Zarathustra
    hastiado de su sabiduría.
    Volver a empezar,
    cargar la pesada roca
    y caer e insistir...
    muere el hombre
    de una sola batalla,
    ¡viven los poetas
    abrazados a sus versos!

    Gustavo Figueroa V.
    ©

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  5. ¿Será posible que te escucho cantar como un Conoto de Motecuhzoma? Será la primavera y esas evocaciones tan bellas que has explicado en este canto a un bello pájaro por el que veo que sientes adoración.

    Un beso, cantor :))

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Bellísima entrada estimado amigo.
    Honrar la Tierra es honrar la Vida.

    Feliz Día de la Tierra.

    REGALO

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  8. Te siento feliz y completo
    ¿qué mas puedes pedir?

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