La Bruja me dijo; Piensa que al otro lado del muro pueden haber muchas mariposas o mejor dicho maripositas.
Un muro inmenso y muy gris, agigantándose cada día y a todo momento luego de su adiós.
La vi desde mi ventana en la acera con su mochila esperando un taxi hacia la estación del tren.
Ya me había dicho; Sí, es para siempre, no tenemos esperanza.
No miró ni una sola vez hacia la ventana del segundo piso, no supe si sonreía o si lloraba y así se fue. Vi el auto por la calle hasta cuando se detuvo para doblar hacia la avenida y eso fue todo.
Aquella tarde llovían muy lentamente alfileres helados, hasta congelar los andenes, los postes, el aire y toda la ciudad.
Siempre fue difícil entonces caminar por las calles totalmente grises, hasta que de un momento a otro una mariposa de color carmín cereza como su lápiz labial revoloteaba por encima de mi cabeza.
Pasaron días y meses de asfixia, de lenta agonía.
Un buen día mientras salía de un centro comercial unos estudiantes de medicina y paramédicos explicaban el proceso de reanimación cardiopulmonar sobre un muñeco de goma, se trataba de una campaña de prevención pues el índice de ahogados en las playas era alarmante.
Había bastante gente oyendo las instrucciones de los jóvenes, a veces un voluntario dentro del público se ofrecía para practicar la respiración boca a boca.
Una muchacha levantó la mano y dio un paso al frente para hacer el ejercicio sobre el muñeco, se cercioró del CRP, luego se agachó y puso sus labios sobre los labios del muñeco e inyectó dos fuertes bocanadas de aire que hicieron inflar el pecho del muñeco.
Cuando levantó su rostro el muñeco quedó con toda la boca marcada de rojo por el labial de la muchacha, entonces se oyó una carcajada al unísono de los espectadores, yo no me reí, no porque no me pareciera gracioso lo que acababa de ocurrir, si no porque el color de su labial me conectó a otras situaciones muy diferentes, entonces nuestros ojos se encontraron y no oímos que nadie se reía aunque todos seguían riéndose, e intuimos de inmediato que su boca podría salvar una vida…













